La innovación, la digitalización y los cambios en el consumo están transformando una industria con nuevas oportunidades en América Latina y el mundo.
La industria del helado atraviesa uno de los procesos de transformación más profundos de su historia reciente. Durante décadas fue considerada un mercado maduro, asociado al consumo estacional y a la indulgencia. Hoy evoluciona de la mano de la innovación, la digitalización, la sostenibilidad y los cambios en los hábitos de consumo.
A nivel global, se proyecta un crecimiento sostenido de entre el 4% y el 6% anual durante los próximos años, con estimaciones que ubican el valor del mercado entre USD 59.000 millones y USD 153.000 millones hacia 2031. Esta expansión ya no responde únicamente a factores climáticos o demográficos.
También depende de la capacidad de las marcas para generar experiencias diferenciales, incorporar atributos funcionales y adaptarse a consumidores cada vez más exigentes.
La creciente preferencia por productos premium y artesanales se consolida como uno de los principales motores del sector. Cerca del 60% de los consumidores globales declara preferir productos premium o artesanales cuando tiene la posibilidad de elegir. Esto favorece el desarrollo de propuestas que combinan calidad, origen, innovación y valor agregado. A la vez, las tendencias vinculadas al bienestar aceleran la aparición de alternativas plant-based, productos reducidos en azúcar, formulaciones con proteínas y opciones compatibles con nuevas demandas nutricionales.
La digitalización también está redefiniendo el mercado. El avance del delivery y del quick commerce modificó los patrones de compra y consumo, contribuyendo a la desestacionalización y multiplicando los puntos de contacto entre las marcas y sus públicos. En algunos mercados de rápido desarrollo, las compañías ya registran incrementos superiores al 70% anual en las ventas provenientes de plataformas digitales.
En América Latina, los países presentan niveles de madurez muy diferentes. Chile lidera el consumo regional, con más de 11 kilogramos per cápita al año, y se posiciona como uno de los entornos más sofisticados para la innovación. La regulación nutricional, la adopción digital y la creciente demanda de alternativas saludables configuran un escenario en el que diferenciarse dejó de ser una ventaja para convertirse en una necesidad competitiva.
Argentina mantiene una de las culturas heladeras más desarrolladas del mundo. Con un consumo promedio de 7,3 kilogramos por habitante y una fuerte presencia del canal artesanal, el helado ocupa un lugar que trasciende lo gastronómico y se convierte en una experiencia emocional y social. Incluso en contextos de volatilidad económica, nueve de cada diez argentinos continúan consumiéndolo durante todo el año, una muestra de la fortaleza cultural y afectiva de la categoría.
Perú emerge como el mercado de mayor crecimiento de Sudamérica, con una tasa de expansión del 10,6% entre 2020 y 2025. La combinación de urbanización, digitalización y sofisticación gastronómica genera un escenario especialmente atractivo para la llegada de nuevos jugadores. Al mismo tiempo, la posible reconfiguración del liderazgo histórico de D’Onofrio abre una ventana inédita para la competencia y la innovación.
Paraguay representa uno de los mercados con mayor potencial de desarrollo de la región. Con un consumo per cápita cercano a 1,5 kilogramos anuales, una economía en expansión y una clase media en crecimiento, el país se encuentra en una etapa temprana de construcción de hábitos y posicionamientos. Las marcas que logren establecerse durante los próximos años podrán participar activamente en la definición del mapa competitivo de largo plazo.
Más allá de las particularidades de cada país, existe una conclusión común: el futuro de la industria no dependerá exclusivamente del producto. La construcción de marca, la generación de experiencias relevantes, la integración de los canales físicos y digitales, la respuesta a nuevas expectativas nutricionales y el desarrollo de ecosistemas de consumo serán determinantes para definir a los próximos líderes del sector.
La transformación ya está en marcha. El helado se consolida como una de las categorías más dinámicas e innovadoras de la industria global de alimentos y bebidas.

